TEMA
A QUIEN LE DAS TU ADORACIÓN
Lamentaciones 3:22-24
Introducción.
La Biblia es bien clara con respecto al trabajo de la iglesia en el sentido
de lo que le ofrece a Dios en sus reuniones. Sin embargo, no solo la Biblia
enseña acerca de la obligación de la iglesia, sino también de cada uno de
nosotros como ministros del Señor.
Cuando la iglesia se reúne, es con la intención de agradar al Señor. Nos
hemos preguntado alguna vez si hemos agradado a Dios con lo que hacemos. Todos
entendemos que el grupo de alabanza tiene una parte muy vital en el servicio de
alabanza y adoración que le presentamos a Dios. Sin embargo, nosotros debemos
de tener cuidado en como presentamos nuestra adoración individualmente.
Presentación.
La iglesia debe de Cantar, Adorar, Alabar, y glorificar. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti. Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación; Cantará mi lengua tu justicia (Salmo 51:14)... Si tú quieres justicia cántale. No le cantes hasta que te haga justicia. Es fácil decir. “Entonces”. No iglesia. Cántale aunque no veas la justicia de Dios. Si quieres que Dios haga justicia. “Cántale”.
El Señor es el que prepara tu mesa delante de tus enemigos.
Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrendas, y venid a sus atrios. Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra (Salmo 96:9).
Cuando hay temor en la vida del creyente sabe que en un solo día se puede quedar sin nada. La Biblia dice: “Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:20-21). Job dijo. Ha venido la tragedia; es tiempo de adorar. “Aleluya”.
Job dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27). Sin embargo, he de ver a Dios, dice Job.
Muchas veces no hemos visto la mano de Dios porque
estamos llenos de bendición material, y como no nos falta nada, no clamamos a
Dios por un avivamiento, porque la iglesia se materializado.
Aplicación.
Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y
alegraremos en él (Salmo 118:21).
Si queremos ver la gloria de Dios debemos de cambiar de actitud. Hay veces
que salemos de nuestras reuniones con un montón de desacuerdos. No se si usted
está consiente de eso. Eso contrista al Espíritu Santo. Conociendo la Escritura,
a veces hacemos todo lo contrario. Vivimos una vida aburrida, pobre y apagada,
y reuniones sin propósito. El creyente debe de dejar todo sentimiento carnal
para que Dios pueda moverse en nuestras reuniones. El creyente debe ser dirigido
por el Espíritu Santo y no por sus emociones.
La iglesia no es victoriosa, porque cuando vienen los problemas los
creyentes comienzan a correr y salirse de la iglesia. La Biblia dice que,
cuando los enemigos de Israel venían en contra de ellos Israel comenzaba a
cantar a Dios, y los enemigos comenzaban a retroceder. La Biblia dice: “Regocíjate
y canta o moradora de Sion, porque grande es en medio de ti el santo de Israel”
(Isaías 11:6).